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Cómo comenzar mi propio negocio

Cuando comiences con tu proyecto no olvides lo más importante que es la clave del éxito, hacer crecer y desarrollar tu negocio. En este artículo veremos cuál es la actitud correcta para que te vaya bien y también qué creencias erróneas eliminar para encaminar bien nuestro proyecto.

Tu actitud es fundamental, tus éxitos y fracasos dependen de cómo te posiciones ante tu empresa.
-Conoce tu empresa y tus productos
Tú eres la primera persona que debe probar y conocer lo que vende, no se trata de que te conviertas en una experta, sino de que tengas la información adecuada para manejar las objeciones de tus clientes.

-Sé integra
S
obre todo, no debes crear falsas expectativas, hacer creer que tu negocio es la panacea, no crees falsas esperanzas, piensa que todo requiere un tiempo y unas habilidades para lograrlo.

-Aprende a escuchar
E
s muy importante que escuches a tus potenciales clientes y sepas detectar una necesidad latente, una vez que lo hagas, ofrécele aquello que mejor encaje con sus características y necesidades.

-Sobre pensamientos erróneos
Mucha gente está muy contenta con su profesión. La gente es, por ejemplo, diseñador de interiores, traductor, diseñador gráfico, gestor, agente inmobiliario, lo que sea. En algún momento de su vida eligen comenzar a trabajar por su propia cuenta. La razón de esa decisión pudo ser que no se sintiera muy valorado por su jefe o simplemente que le atrajera la idea de tener libertad y ser su propio jefe.
A menudo los emprendedores cometen un gran error. Piensan que si saben cómo desempeñar el trabajo “técnico” en un negocio entienden también lo que es desempeñar ese trabajo técnico como emprendedor.

Es un punto de partida equivocado. ¿Por qué está mal? Porque hacer un trabajo técnico y tener una empresa en donde desempeñar el trabajo técnico son dos cosas muy diferentes.

Es como una diseñadora que abre su tienda de modas o la traductora que abre su agencia de traducción. Muchos emprendedores piensan que si entienden perfectamente su trabajo técnico, son también capaces de montar un negocio rentable. Y eso no es cierto.

Según Michael Gerber en su libro “the E-Myth revisited”, somos todos “tres-en-una-persona”: un emprendedor, un gerente y un técnico.

El emprendedor es el visionario que hay en nosotros. El soñador. El emprendedor vive en el futuro, nunca en el pasado y rara vez en el presente. Es feliz cuando puede responder a la pregunta “¿qué pasaría si…?”. Es el innovador y la persona creativa.

El gerente, sin embargo, es la persona pragmática dentro de nosotros. Sin ser gerente, no hay planificación. Donde el emprendedor ve oportunidades, el gerente ve problemas.

El técnico es el “hacedor”, el practicante. Según su visión, no se trata de pensamientos y sueños, sino de hacerlo realmente. “Si realmente quieres hacer algo, hazlo tú mismo”, es el credo, el lema del técnico. Por eso vive en el presente.

Estas personalidades están en ti. Y si todos están en perfecto equilibrio se trata de una persona perfectamente cualificada. A menudo, la parte técnica del trabajo no es ningún problema.

El tema es que muchas personas que montan su negocio son sobre todo personas técnicas. Según Gerber, la realidad es que el emprendedor típico es sólo emprendedor en un 10%, gerente en un 20% y técnico en un 70%.

Así que el emprendedor trabaja mucho. Trabaja 10, 12 o 14 horas al día, cinco, seis, siete días a la semana y su negocio no crece. ¿Cómo es posible?

4 errores cometidos con frecuencia:
Muchas personas no tienen un modelo o sistema.
Se preguntan “¿qué debo hacer?” (la actitud de técnico) en lugar de “¿cómo tiene que funcionar mi negocio?” (actitud de emprendedor).
El segundo error es que muchos emprendedores tienen la actitud del técnico sobre la forma de generar ingresos, en lugar de preguntarse “¿cómo puedo crear un sistema para que el cliente pueda tener ciertos resultados?” (actitud del emprendedor).
El tercer error es que el técnico vive demasiado en el presente. Por el contrario, el emprendedor determina el final de su futuro y cómo puede convertir su visión en algo de hoy.
El último error es que el técnico se ve a sí mismo y las habilidades que posee y luego se pregunta “¿cómo puedo vender algo con mis habilidades?” El emprendedor entiende, sin embargo, que si no tiene una idea clara de cómo son sus clientes y sus necesidades, ningún negocio puede tener éxito.

¿Cómo puedes darte cuenta de que tienes una actitud tanto de emprendedor como de técnico?

Tu negocio y tu vida son dos cosas diferentes. El objetivo de tu empresa estar al servicio de la vida y no al revés. Así que tu objetivo en la vida no debería estar al servicio de tu negocio.

Es importante no sólo trabajar EN tu negocio sino también POR tu negocio. Cuando trabajas más POR tu negocio, serás capaz de desarrollar tu visión y el emprendedor que llevas dentro.

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